La serie
El crimen nunca tuvo tanto arte.
Mari no quería meterse en problemas. Quería que los problemas trabajaran para ella.
Una comedia de barrio con planes imposibles, policías demasiado cerca y un chihuahua que sabe más de la cuenta. Humor descarado, ritmo de thriller y una protagonista que no pide permiso.
Yo no tengo antecedentes.
Tengo temporadas.